Nuevo aplazamiento de VeriFactu con la vista puesta en 2028
6 de octubre de 2026VeriFactu 2027: qué deben saber empresas y autónomos
VeriFactu volverá a estar muy presente durante los próximos meses. Tras los aplazamientos y cambios de calendario, empresas y autónomos cuentan ahora con más tiempo para adaptar sus sistemas de facturación. Ese margen, sin embargo, no debería traducirse en dejar toda la preparación para 2027.
La clave está en aprovechar este periodo para revisar cómo se factura actualmente, comprobar si el software cumple los nuevos requisitos y entender qué obligaciones corresponden en cada caso.
Primero, revisar cómo estamos facturando
Antes de pensar en fechas o cambiar de programa, conviene analizar el punto de partida.
¿Se utiliza un software de facturación? ¿Se trabaja con un ERP? ¿Las facturas se generan con Excel? ¿Las correcciones se hacen directamente sobre documentos ya emitidos?
Estas cuestiones serán cada vez más relevantes porque la nueva normativa exige que los sistemas de facturación garanticen la trazabilidad y la integridad de los registros. Dicho de forma sencilla, las modificaciones no podrán realizarse sin dejar constancia.
Por eso, Verifactu no afecta únicamente al programa informático. También obliga a revisar determinadas rutinas administrativas.
2027, con dos momentos diferentes
No todos los obligados tendrán que adaptarse el mismo día.
El 1 de enero de 2027 será la fecha de referencia para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades, entre los que se encuentran muchas sociedades limitadas y sociedades anónimas.
Posteriormente, el 1 de julio de 2027, llegará el turno del resto de obligados, incluidos numerosos autónomos y profesionales.
Esto significa que todavía existe margen, pero las empresas que estén pensando en renovar ahora sus herramientas de gestión deberían hacerlo teniendo ya en cuenta estos plazos.
Un sistema que deje rastro
Uno de los cambios más importantes está en la forma de conservar la información.
Los sistemas deberán garantizar aspectos como la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación.
El objetivo es que exista un historial fiable de cada factura y de las operaciones realizadas sobre ella.
En consecuencia, determinadas prácticas habituales, como modificar directamente una factura anterior o sustituir archivos sin dejar constancia, deberán revisarse.
Enviar a Hacienda no será siempre lo mismo
Otra cuestión que suele generar dudas es si todas las facturas tendrán que enviarse automáticamente a la Agencia Tributaria.
La normativa contempla distintas formas de cumplimiento. Los sistemas Verifactu remiten los registros de facturación a la AEAT, mientras que otros sistemas pueden conservarlos internamente siempre que respeten los requisitos técnicos establecidos.
Será importante, por tanto, conocer qué modalidad utiliza cada solución informática y valorar cuál se ajusta mejor a las necesidades del negocio.
Excel tampoco queda al margen
Quienes todavía elaboren sus facturas mediante hojas de cálculo deberían prestar especial atención.
Cuando Excel se utiliza como herramienta para generar y gestionar facturas, no debe entenderse como una vía para evitar las nuevas obligaciones. Para muchos autónomos y pequeñas empresas, este periodo puede ser un buen momento para modernizar su forma de facturar.
Cuidado con confundir dos obligaciones distintas
Verifactu y la factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales están relacionadas con la digitalización, pero no son lo mismo.
Verifactu se centra en cómo funciona el sistema con el que se generan las facturas. La factura electrónica B2B regula, en cambio, cómo deberán emitirse e intercambiarse esas facturas.
Una empresa puede verse afectada por ambas obligaciones, pero cada una tiene su propio desarrollo normativo y sus propios plazos.
¿Qué conviene hacer ahora?
El objetivo no debería ser cambiar de programa cuanto antes, sino comprobar si el sistema actual está preparado y consultar al proveedor qué adaptación ofrece.
También es recomendable revisar los procesos internos, identificar posibles problemas y formar a las personas que intervienen en la facturación. Cuanto antes se detecten las necesidades, más sencilla será la transición.
Contar con un asesoramiento especializado permite anticiparse a los cambios fiscales y cumplir correctamente con las nuevas obligaciones. En nuestra Asesoría en Málaga analizamos cada caso y ofrecemos el apoyo necesario para adaptar su empresa a la normativa vigente.

